Catalina de Médici, una huérfana florentina, perteneciente a la poderosa familia Médici. Llegó a Francia, para casarse con Enrique de Valois, el segundo hijo de Francisco I de Francia. Sin embargo, las circunstancias, la convirtieron en reina de Francia y a la muerte de Enrique II de Francia, en reina madre de sus tres hijos reyes de Francia.
Su período de reina consorte y reina madre, es más conocido por las intrigas, envenenamientos, magia, espiritismo, dividir a católicos y hugonotes y amistad con Nostradamus. Sin embargo, historiadores recientes, han descubierto una Catalina de Médici diferente a la que pintaban escritores y poetas. Una mujer, que le tocó gobernar la Francia del Siglo XVI, en plenas Guerras de Religión de Francia, que dividió por más de 30 años a católicos y protestantes. Catalina, para estos historiadores, fue una excelente madre, que luchó por asegurar el futuro de sus hijos y educarlos para que fueran unos dignos reyes. Sin embargo, las luchas entre nobles: Borbón y Guisa, más preocupados por ostentar en poder en Francia, que en la búsqueda de la paz, hizo que los breves reinados de sus hijos, en los que Catalina siempre llevó las tareas de gobierno en Francia: Francisco II, Carlos IX y Enrique III, se caracterizaran por las guerras entre católicos y hugonotes; donde se produjo la terrible matanza de San Bartolomé, que manchó para siempre la imagen de Catalina de Médici. Una mujer que dio tres reyes a Francia y nietos, a las más grandes monarquías europeas. Por eso, algunos llaman a Catalina, la abuela de Europa Date: 2024-01-04